El Tíbet está ubicado en la
zona fronteriza del suroeste de China. Tiene una extensión
aproximada de 1.200.000 Km2. En esa región predominan las
elevadas montañas, con una altitud promedio de 4000m., de
ahí que se le conozca como el techo del mundo.
Es un territorio rico en recursos naturales, minerales y geotérmicos.
Cuenta con más de 5,700 variedades de plantas y una gran variedad
de aves y otros animales.
Durante milenios el altiplano tibetano permanecía oculto entre
los glaciares del Himalaya, poblándose por una gente cálida
y hospitalaria, cuya civilización logró convivir en armonía
con el medio ambiente natural.
Cerrado al mundo exterior, el Tíbet fue considerado como un
país mágico y misterioso. En 1959 fue invadido por China y
hasta hace pocos años, contados son los que han tenido la
oportunidad de conocer plenamente su legado a la humanidad.
Los monjes de Gaden Shartse forman parte de esa historia,
y llegan a nuestro país para entregarnos y compartir su cultura
y tradición con seminarios y una variedad de cantos sagrados
y ceremonias curativas, así como costumbres, vestuario y vida
comunal, entre otros aspectos. |