| Los
espectadores que se sientan en sus butacas de lujo, en el
TEATRO DEL MUNDO, LOS SERES VACIOS, que no conocen al Señor
ni sus mandatos son seres que detentan el poder, la riqueza.
Ellos no conocen la miseria, la opresión, viven en
un mundo especial, llenos de gloria, que despliegan cada día
para su beneplácito. Viven en el esplendor y no recuerdan
a los seres que sufren.
El espectáculo
del mundo, el que gozan los que viven en ese mundo lleno de
gloria, tiene actores especiales, son los esclavos, los débiles,
los que padecen hambre, los que tienen sed, los que están
desnudos y son abofeteados y viven donde nadie se atreve a
morar. Estos actores trabajan con sus propias manos y son
maldecidos aunque estos actores bendigan. Son los que padecen
persecución y la toleran; son estos actores como la
escoria del mundo, el desecho de todas cosas que son actores
de una obra malsana. |
|
Los actores
del teatro del mundo que aplauden a los que viven en el esplendor,
la opulencia, son los que no tienen acceso a la educación;
son los que no tienen trabajo; son los pobres o miserables; son
los que no cuentan con nada, que no tienen aliento, fuerza; son
los débiles de mente porque no conocen, ignoran todo sobre
todo; son los que se lanzan a las calles a mendigar; son los que
enseñan a sus hijos a pedir limosna porque no conocen algo
más. Son los menospreciados, los insultados, los injuriados,
son la escoria que es arrojada al hacer la limpieza; son el desperdicio,
la inmundicia, el desecho que se debe quitar, la basura, la mugre,
son los sentenciados a muerte que han llegado a ser un gran espectáculo
para el mundo de la gloria, del esplendor de los que no aman. Son
los deshonrados por el esplendor, los olvidados de los que no aman
a Dios.
Los olvidados
se vuelven fieras en el anfiteatro humano, que es tratada como criminal
por otras fieras humanas, los que se sientan en butacas de lujo
en el gran teatro de la vida donde se exhibe el que vive en la pobreza,
en la esclavitud decadente de la miseria ancestral y moderna.
Los moradores
del teatro de lujo, se encuentran sentados como reyes, están
saciados, se han enriquecido y no distinguen a los actores, no distinguen
unos de otros, todos les parecen iguales solo les divierten y les
exhiben en los espectáculos complacidos de su obra que está
montada en el mundo, en toda la tierra porque se han convertido
estos moradores del lujo, de la opulencia, en la autoridad, hablan
con palabras que parecen sinceras, que parece que tienen la verdad
y después se sientan a disfrutar de su banquete en mesas
bellamente adornadas con viandas especiales, con vinos salidos de
la mejor cava sin invitar a los actores porque no les consideran
dignos , ellos, los que se sientan en la mesa de la abundancia celebran
la fiesta de la carne, de la vida con malicia y maldad, llenos de
vanidad y de jactancia. De cuando en cuando el actor recibe las
migajas de la mesa de la abundancia. De cuando en cuando es invitado
al festín de los que proclaman su corona a los cuatro vientos
sin ser reyes. Es entonces cuando el señor de la mesa de
rey sin serlo se siente dadivoso, el señor de la bondad,
lo hace para satisfacerse, para proclamarse el buen señor
que comparte con los que menos tienen para que ajuste la obra, para
que ajuste las cuerdas de la lira, la colección de versos
y el actor responde ajustándose a los deseos del señor
de la mesa como marico, el mecapal vencido (Mecapal: trozo de cuero
que apoyado en la frente , usan los mozos de corcel para llevar
cargas a cuestas).
EN
CAMBIO, EN EL BUEN TEATRO Y EN LA BUENA MESA, la mesa del que comparte,
se sientan los ricos y se sientan los pobres, es la MESA DE LA ABUNDANCIA,
la de la buena tierra, la que rinde frutos porque ricos y pobres
trabajan hermanados para hacerla producir. Ambos, ricos y pobres
son actores DEL BUEN TEATRO DE LA VIDA, en la que hay una GRAN OBRA:
LA DEL GRAN ARQUITECTO, donde los actores SUEÑAN con LA PROMESA
de que regresarán, RETORNARAN al SENDERO DE LA LUZ, un sendero
donde se hace visible la meta anhelada: LA PAZ donde se respiran
los olores fragantes, dulces como higo maduro, dulces como uvas
recién cortadas; dulces como dulce es el AMOR; dulces aromas
provenientes del HUERTO SAGRADO donde se cultiva el OLIVO no implantado,
no injertado, SEMBRADO CON LA PALABRA en tierra Santa, Sagrada.
La tierra que
es LIBRE, libre de la injusticia, es la tierra con iniciativa, en
la que se observa la EQUIDAD QUE NO SE IMITA, se hace; una tierra
donde viven los que inician y los que son iniciados en el CONOCIMIENTO:
Maestros y discípulos, todos hijos del AGUILA MAYOR, EL GRAN
PADRE MADRE AGUILA DORADA, la que trae bajo su plumaje magnífico,
bajo su PECHO, en SU CORAZON, el gran aliento, EL PRANA de la vida
que no quebranta, EL GRAN ALIENTO QUE DA FUERZA, valor , que no
es amigo de los quimeristas, aquellos que son aficionados a las
riñas, a la pendencia sino de los seres que son las perlas
y piedras preciosas, partes sagradas del polvo de oro fino con que
el AGUILA MAYOR forjó el Cosmos UN COSMOS QUE ES LIBRE COMO
LIBRE ES EL AGUILA, el Cosmos donde no existen, no son los vendehúmos
ni los que practican la vendetta, esclavos o esclavizantes; el Cosmos
donde viven los que ENCIENDEN EL FUEGO que no hace humo, EL FUEGO
QUE LIBERA; el cosmos donde viven los predilectos, los que predican
y cultivan el arte de predicar LA PALABRA sostenidos por la FE no
por el sortilegio o por el dudoso dios del azar. Los que encienden
el fuego del Amor en sus corazones son los predilectos, BUENOS ACTORES
QUE TRABAJAN EN EL GRAN TEATRO DEL SEÑOR, HACIENDO LA BUENA
OBRA EN LA TIERRA PARA APRENDER A SER COMO EL ES: UN SABIO VOLADOR
DEL UNIVERSO.
Santo, Justo
es el Señor, Dios de Maravillas, el que habló por
boca de Ezequiel, el Profeta:
“Y estableceré
con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras;
y habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán
en los bosques.
Y daré
Mi bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y
haré descender la lluvia en su tiempo: lluvias de bendición
serán.
Y el árbol
del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto,
y estarán sobre la tierra con seguridad; y sabrán
que Yo Soy Jehová, cuando rompa las coyundas de su yugo,
y los libre de mano de los que se sirven de ellos.
No serán
más por despojo de las naciones, ni las fieras de la tierra
las devorarán; sino que habitarán con seguridad, y
no habrán quien las espante.
Y levantaré
para ellos una planta de renombre, y no serán ya más
consumidos de hambre en la tierra, ni ya más serán
avergonzados por las naciones.
Y sabrán
que Yo Jehová, su Dios estoy con ellos, y ellos son mi pueblo,
la casa de Israel, dice Jehová el Señor.
Y vosotras,
ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro
Dios, dice Jehová el Señor” (Ezequiel 34: 25 a 31)
Porque así
ha dicho Jehová, el Señor: He aquí Yo, Yo mismo
iré a buscar a mis ovejas, y las reconoceré.
Como reconoce
su rebaño el pastor el día que está en medio
de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas,
y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas
el día del nublado y la oscuridad” (Ezequiel 34:34 11 y 12)
“Yo buscaré
la perdida, y haré volver al redil la descarriada, venderé
la perniquebrada y fortaleceré la débil; mas a la
engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré
con justicia.” (Ezequiel 34:16)
¿Os es
poco que comáis los buenos pastos, sino que también
holláis con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda;
y que bebiendo las aguas claras, enturbiáis con vuestros
pies las que quedan?
Y mis ovejas
comen lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies
habéis enturbiado” (Ezequiel 34:17 y 18)
“¿Ay
de los pastores que se apacientan a sí mismos!
Comed la grosura
y os vestís de lana; la engordada degolláis, mas no
apacentáis a las ovejas.
No fortalecisteis
las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada,
ni volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida,
sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza
y con violencia.
Y andan errantes
por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo y
se han dispersado.
Anduvieron perdidas
mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda
la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien
las buscase, ni quien preguntase por ellas” (Ezequiel 34:2 a 6)
Yo Mismo iré
a buscar a Mis ovejas y las reconoceré (Ezequiel 34:11)
Hombres sois,
y Yo vuestro Dios, dice Jehová el Señor. (Ezequiel
34:31
BIENAVENTURADO
el que cena con el Señor.
Bienaventurado
el que coma pan en el REINO DE DIOS (Lucas 14:15)
Porque vendrán
del Oriente y del Occidente, del Norte y del Sur, y se sentarán
a la mesa en el REINO DE DIOS. (Lucas 13:29)
¡Ay de
vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis
la mente y en eneldo y el comino, y dejáis lo más
importante de la ley: la justicia, la misericordia y la FE. (Mateo
23:23)
Yo Mismo iré
a buscar a Mis ovejas y las reconoceré (Ezequiel 34:11)
Y los redimidos
de Jehová volverán, y vendrán a Sión
con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas;
y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza
y el gemido. (Isaías 35: 10)
.EL
QUE AMA SU PROJIMO COMO A SI MISMO, ama al Señor. Es la Nación
LIBRE que fortalece a la débil; es el amigo que fortalece
a su amigo caído; EL QUE AMA A SU PROJIMO está en
todas partes, son las naciones que trabajan, que no duermen en el
sueño de la apatía o el derrotismo, son las NACIONES
PODEROSAS, las que CREEN en Dios, las que tienen FE.
EL QUE AMA A
SU PROJIMO ES UN SER LIBRE, le ama porque sabe que el prójimo
es su hermano y puede ser su amigo sin importar donde viva, donde
se encuentre, porque en el interior de cada hijo el Señor
vive como el Espíritu y cuando los hermanos se sientan a
comer en la mesa de la abundancia, la que tiene en ella los frutos
de la buena tierra, comparten el pan, comparten el vino como el
Padre lo indicó. Los hermanos son unidos, trabajan en la
paz, comercian y van y vienen por la faz de la tierra porque saben
que como hermanos son bien recibidos, es el FRUTO DE LA CONVIVENCIA
PACIFICA, donde el hombre deja de ser fiera para ser hombre, un
hombre que ama y respeta su nación y sus leyes y respeta
la tierra porque la tierra es NIDO SAGRADO.
EL FRUTO DE
LA PAZ ES FRUTO DE LA ENSEÑANZA DEL AGUILA MAYOR, EL SEÑOR
DE TODOS LOS ROSTROS Y DE TODOS LOS NOMBRES, EL SEÑOR DE
LA ABUNDANCIA, QUE DISPONE SU MESA PARA QUE TODOS SUS HIJOS DISFRUTEN
DE ELLA COMO LO QUE SON: HERMANOS MIENTRAS DAN GRACIAS AL QUE LOS
CREO POR LA ABUNDANCIA.
DAR GRACIAS
AL SEÑOR ES UNA ACCION EN LA QUE HUMILDEMENTE SE RECONOCE
QUE POR SU BENDICION HAY BUENOS FRUTOS, QUE HAY PAZ, TRABAJO, ARMONIA.
SE LE RECONOCE AL SEÑOR EL FRUTO DEL TRABAJO, LA COSECHA
QUE LLEGA A LA MESA GRACIAS AL ESFUERZO, A LA CREATIVIDAD QUE SE
HACE VISIBLE EN TODO TIEMPO CUANDO EL SEÑOR REINA EN EL HOGAR,
EN LA FAMILIA, EN LA NACION.
FELIZ DIA DE
ACCION DE GRACIAS PARA LOS QUE SE SIENTAN A LA MESA DE LA ABUNDANCIA
PARA RECONOCER AL SEÑOR.
Paz Profunda.
Juan Ruiz
juanruiz@gmail.com
Arte de: Phoenix&Arabeth |