ARMONIA... HERMANDAD

Desde el Gran Nido del Águila Dorada

¡Convivir en armonía es hermandad! Dios no espera que se cometa una infracción para ir a cobrar, Él ha dicho dónde está el mal y dio la conciencia para discernir y Él habla antes de la infracción, aunque no depende de Dios la decisión de infringir o no, ahí está presente a través de la conciencia. ¿Cómo cobra Dios la infracción... Él no cobra... no reclama... Quien defiende al infractor es su abogado personal, (el) Cristo (interno) y lo hace cuando el infractor se arrepiente. Si hay arrepentimiento no hay juicio. Son los que estarán en el milenio... el juicio es interno, recordemos.

Vivir en armonía, y en paz con nuestros hermanos puede ser difícil, pero los problemas se resuelven de cara al conflicto, buscando soluciones igualitarias, que no pongan en entredicho la dignidad de alguna de las partes.

Hay casos que parecen no tener solución, porque hay intolerancia... ahí hay que observar la situación con los ojos del Espíritu, quien piensa y actúa en favor de ambas partes... Él armoniza toda situación. La paz no debe encerrarse en el mundo de las tinieblas, ni el del silencio... la paz no es sorda, ni ciega; la paz viene del Amor y el Amor es el Espíritu, quien no es religión ni filosofía... EL es cultura vieja-nueva. Quien aprende las ventajas del pacifismo entra de lleno a la esfera Universal del Gran Señor, llega a ser Uno con Él y escucha la música celestial. Todo cambia, es el cambio que da el Amor.

Para llegar a ser pacífico hay que reaprender al Amor, adquirir el DON, despertando al espíritu, conmoviendo al Espíritu para que sea Él quien se exprese a través del alma... hay que tener paciencia para dominar al alma, la mente, para que ésta comprenda la dulzura del Amor. El Amor hace cualquier cosa para ser feliz, porque domina al enemigo (el ego) por la vía de la paz. El enemigo no está afuera... está dentro, en el alma y, a ese, hay que vencer. El Amor es libertad y en libertad nada es imposible. Es el enemigo, el demonio quien ata, quien corta las alas... solo el Amor nos hace volar como águilas. Las alas, son del Espíritu.

Hay que adquirir el Don de La Palabra para evitar hablar, actuar, expresar incorrectamente al HIJO-ESPIRITU verdadero, que es el símbolo del Amor; es el Amor-pacífico-armónico-compasivo... se es el Maestro solo en el Amor.

La vida es aventura... alegre cuando amamos. El Amor da fuerza, energía... se vive con un espíritu libre y todo brilla... no hay oscuridad, hay magia en el ambiente, porque ÉL LA HACE. Dios hace la LUZ que se manifiesta y la hace a través del Amor... Dios es el Mago Amoroso... EL GRAN MAGO.

Muchos grandes Maestros de la Música han sido llamados genios; Beethoven es uno de ellos. ¿Hay inspiración divina en estos grandes creadores de notas armoniosas? Beethoven en una ocasión se refirió a la música como “vino glorioso para la humanidad”, “el vino –dijo- que proporciona borrachera al espíritu y yo... soy baco prensador de ese vino”. Él, Beethoven, lo único que deseaba era respeto, amor por la música. Fue, como casi todos los grandes Maestros, un solitario, indiferente al mundo material... como no quería escuchar a ese mundo que le parecía sucio, vil, hostil, ensordeció y su espíritu languidecía por momentos, pero el Espíritu lo llevaba a seguir armonizando, componiendo, es por eso que su sordera no le impidió escribir.. era música celestial por dentro, su interior era solo Música... un revolucionario del Espíritu... con un espíritu libre...

Refiriéndose a Abraham Linconln (su asesino, llamado Whitman) le dedicó unos versos que describen también a Beethoven:

¡Oh poderosa estrella caída de occidente!

¡Oh, sombras de la noche!

¡Oh, noche triste, llorosa!

¡Oh, gran estrella desaparecida!

Beethoven fue un músico de la armonía... divina... genio, Maestro que vivió en pobreza y suciedad. Su casa solo era una cueva utilizada para refugiarse y su gran refugio estuvo siempre en su interior

Dante, describe ese estado especial de inspiración en el canto final de su Divina Comedia “su deseo y su voluntad se movían, igual que se mueve una rueda –con el Amor que mueve el sol y las estrellas”; o bien, en el punto de la salvación: “En sus profundidades vi reunidas por el amor en un volumen, las esparcidas hojas del Universo entero”... ¿No es esto maravilloso?... Dante describe el cielo y el infierno según su propia concepción y Beethoven ensordece para no escuchar ese mismo infierno, porque él tocaba el cielo que estaba en su interior a través de su espíritu. El Amor los hizo pasar a otra esfera... pero les faltó a ambos –un poeta y un músico-poeta- conocer la Cultura Crística, aún cuando fueron iluminados por el Espíritu… ¿Es posible una intensificación de la expresión del ESPIRITU a la que llamemos Cultura Crística? La respuesta es ¡SÍ!

Quien hizo que la literatura bajara del “cielo”, lleno de vírgenes, héroes antiguos, de mitos... fue el autor del Quijote: Cervantes, prácticamente los aterrizó, los domesticó y los desterró para siempre. Fue un autor valiente, con una pluma inspirada, cuyo papel fue humanizar y sensibilizar conciencia y mente. Cervantes a través del Espíritu conoció la mente humana y sacó de raíz los viejos ídolos del paganismo... terminó con ellos... muerte a la idolatría literaria fue su consigna.

Cuando murió Shubert, compositor austriaco, John Clare, un poeta, dijo: “en la desgracia Shubert escribía porque eso le hacía feliz”. Hay que trasladar estas palabras a Cervantes, a Dante, a Beethoven. Estos grandes hombres solo fueron felices haciendo lo que venían a hacer. Beethoven dijo a Shubert: “tiene mi alma”; antes de esa frase había dicho “tiene un alma divina”.

Hoy parece que el mundo ya no tiene tiempo para cantar, danzar, escuchar música o poesía y eso denota que hay o bien un cambio en la forma de expresarse, o poca fe o espiritualidad. Habría que analizar a fondo el fenómeno... o inspirar otra revolución intelectual. Pocos virtuosos logran ver el misterio de vivir en armonía interior-exterior: Ellos, estos genios, aún así no supieron de la cultura CRISTICA. Muchos seres confunden el virtuosismo y se van al extremo, se encierran como ostras y no disfrutan del mundo exterior… ahí donde la armonía reina: interior y exterior conectados para vivir en paz... y eso, solo lo hace la energía Crística.

Shakespeare dijo: “Que gran obra es el hombre”; Pascal: “¡Que quimera es el hombre!” “Juez de todas las cosas y sin embargo, un pobre gusano; depositario de la verdad, sumidero del error y la incertidumbre, gloria y desecho del Universo”. Pascal recomendaba que para salir de este horror el medio era, es escuchar a Dios. Pascal tuvo un encuentro con Dios, que solo se supo cuando murió por una nota cosida a su saco que decía: “Aproximadamente a las l0:30 de la noche, hasta unos 30 minutos después de la media noche. Fuego. Dios de Abraham. Dios de Isaac, Dios de Jacob, no de los filósofos y los sabios. Seguridad, seguridad. Sentimiento, alegría paz... Padre Justo, el mundo no te ha conocido, pero yo si te he conocido. Alegría, alegría, lágrimas de alegría... “...Las palabras de Pascal fueron polémicas... Pensamientos, Cartas provinciales.... hay que leerlas para comprenderle.

Vivir en armonía cuesta trabajo, hay que idear la mejor forma para evitar la violencia... Necesitamos de la paz... (Cristo). Pasteur solía decir que los descubrimientos no son accidentales, éstos acuden a la mente cuando ella se encuentra lista para recibirlos. Así es esto del Conocimiento Universal. Hay química en todo, alquimia Divina que ayuda a resolver... TODOS los problemas que se planteen... solo hay que ponerse a trabajar con el espíritu. Es cuestión de buscar al Espíritu. El Espíritu equivale al “Bastón verde de León Tolstoi”... el revelador mágico de la felicidad... del secreto de la felicidad. Hay que apresurarse en esa búsqueda... el bastón verde que toda su vida buscó con afán Tolstoi, es CRISTO, Él es la clave, la llave secreta.

Tolstoi quería reinar en vida y debido a ese deseo fundó una religión que ofrecía felicidad en la tierra... no una vida futura. Estuvo cerca, muy cerca... su religión se basó en no resistir al malo...

Ghandi, se inspiró en León Tolstoi para luchar por la liberación de la India... la no resistencia... Todo esto ya es historia, pero no la negra... es buena historia: Todos estos grandes genios tuvieron inspiración divina y hoy otros hombres podrían inspirarse como ellos dejándose guiar por el Gran Maestro, forjador de mentes, solo hay que dejarle salir... de dentro hacia afuera y permitir que Él tome la pluma mágica... porque EL ES UN MAGO... UN GENIO... el bastón verde que tanto anheló encontrar Tolstoi... el que se encuentra viviendo en Su hijo, la novia amada (la humanidad). 

Paz Profunda.

Juan Ruiz
juanruiz@gmail.com


Arte de: Gonzalo Medina